¿Cuánto cuesta?
tu salud


Esto te interesa tanto si eres terapeuta o paciente.

Si continúas leyendo, es posible que te sientas terriblemente identificado con la causa real de por qué hago esto, que descubras la verdad oculta detrás del velo que nos inculcaron desde la infancia

Solo si te sientes identificado, te llevas la receta del oro líquido, mi fiel aliado y el de miles de personas, que me acompaña desde hace más de 20 años.

Muchas veces llegamos

A consulta

A una casa

A la oficina

A cualquier lugar donde se nos necesite.

Nos encontramos panorámicas como esta:

Cicatrices, Hematomas, Heridas. En el cuerpo y en el alma, panoramas un tanto desoladores, miradas apagadas cubiertas de dolor, puestas en nosotros, en ese rayo de esperanza, para conseguir alivio.

Es en ese instante en el que debemos recordar por qué nos dedicamos a este trabajo. Médicos, psicólogos, fisioterapeutas, kinesiólogos, hipnoterapeutas y terapeutas en todas sus variantes, etc...

Todos somos sanadores.

Esa profesión tan antigua como el ser humano, que busca el alivio del dolor, tanto a nivel físico, psíquico y espiritual.

Da igual la técnica, todos comparten el mismo objetivo: ayudar, calmar, aliviar.

Porque curar, se curan ellos.

Nosotros solo tocamos las teclas, unimos los hilos, les guiamos del mejor modo posible.

Pero nos separaron.

Sistemas de creencias para crear distintas técnicas, para enfrentarnos entre nosotros.

Lo mío vale y lo tuyo no.

El objetivo: provocar una lucha.

Lo mío es mejor... Una lucha por la razón, por la verdad.

Dividir el conocimiento para cronificar el dolor.

Las consecuencias las pagamos todos.

Una ciencia incompleta, que lejos de sumar, resta.

¿Por qué todavía seguimos luchando entre nosotros, perdiendo de vista el objetivo?

Ayudar, aliviar, calmar. Guiar hacia la mejor opción posible a esas personas que nos miran como si fuésemos dioses conocedores de la verdad que les hará libres de dolor y sufrimiento.

¿Para qué?

¿Hasta cuándo vas a seguir viendo todo negro?

¿Vas a seguir luchando por tu técnica?

¿Vas a seguir perdiendo conocimiento por miedo a preguntar?

¿Vas a seguir dejando que te envenenen?

No lo sé. Lo que tengo claro desde hace tiempo es que, si no sé algo, pregunto a quien haga falta.

Porque todos compartimos el mismo objetivo: pasar de ver todo negro a esto.

Sonrisas que te recuerdan Por qué eres Sanador

Posdata/ Hoy no te vendo nada, tan solo comparto una sonrisa.

Si recuerdas esas sonrisas, estaré encantado de escucharte.

No te pido que te suscribas si confías en mí, nos acabamos de conocer.
Suscríbete para que empecemos a hacerlo.

    La salud es la mayor posesión. La alegría es el mayor tesoro. La confianza es el mayor amigo”.

    -Lao Tzu-